He visto las huestes del Hades
Transitando caminos conocidos.
Me han pasado por al lado, sin verme,
Y yo silbando bajito.
He sentido un viento gélido en mi rostro
Mientras caminaba hacia el río,
Y mi piel, cada vez más pálida,
No se ha erizado.
He olfateado la fetidez de la ciudad
Mezclado con el aroma de los hogares.
Y mi reflejo en las ventanas cálidas
Me ha devuelto una mirada turbia.
Una vista panorámica de la ciudad
Se invierte, se distorsiona.
Todo cae en un torbellino abrupto.
Ya no conservo mis pasos
Y no encuentro el lugar de mis pies.
Floto a la deriva, como la basura derramada.
Como un papel desechado.
Me busco en un lugar incierto,
Intento volver sobre mis pasos,
Pero ya es tarde.
El viento lo ha borrado todo.
Una nube de polvo se eleva,
La tierra se mete en mis ojos,
En mis pulmones,
Me penetra por cada orificio.
Y aún así, me siento volátil,
Liviana, frágil.
Soy dubitativa.
Soy inconsistente.
Soy débil.
Soy sincera.
Soy inútil.
Soy simple.
Mis razonamientos son simples.
Mis pensamientos son inútiles.
No vale la pena. Hoy.
Soy todos los yo que me miran.
Hoy. Soy todos ellos, menos yo.
Yo estoy ciega. Hoy.
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 17 de diciembre de 2012
Culto a la infinitud de un instante.
De pronto, la sangre que corre,
Y le abrasa, como mil hormigas de fuego, la piel.
Y el delirio febril, que solo le devuelve una mira dislocada.
Una fuente de roja alquimia.
Los pensamientos se diluyen y gotean en la mesa.
Frente a la mirada atónita,
Un destello carmesí se fuga.
Unas manos rinden culto a Baal,
Danzando frente a unos ojos truncos.
Un agujero negro, y en el fondo,
Una palabra ininteligible,
Como proyectada sobre una gran pantalla en blanco...
Fuera de foco.
Miles de palabras fuera de foco.
Letras y sílabas sin sentido unificado.
Lenguas muertas.
Todo recayendo sobre él.
Y la inevitable destrucción,
El estallido de su inconsciencia al tocar aquel fondo lábil.
Una nota de suicidio.
Una simple nota.
Un Si bemol, o un Fa menor, tal vez.
Con gran destreza se desliza hasta la garganta rasgada
Y se libera en un graznido débil.
El rostro pálido se refleja eternamente
En el espejo de fuego que se pinta sobre la mesa.
Yace ahí, un eterno Narciso.
Con sus ojos huecos contemplando la infinitud de la belleza.
Los vapores de su cuerpo pútrido
Tal vez despierten, algún día, la curiosidad de sus vecinos.
Y le abrasa, como mil hormigas de fuego, la piel.
Y el delirio febril, que solo le devuelve una mira dislocada.
Una fuente de roja alquimia.
Los pensamientos se diluyen y gotean en la mesa.
Frente a la mirada atónita,
Un destello carmesí se fuga.
Unas manos rinden culto a Baal,
Danzando frente a unos ojos truncos.
Un agujero negro, y en el fondo,
Una palabra ininteligible,
Como proyectada sobre una gran pantalla en blanco...
Fuera de foco.
Miles de palabras fuera de foco.
Letras y sílabas sin sentido unificado.
Lenguas muertas.
Todo recayendo sobre él.
Y la inevitable destrucción,
El estallido de su inconsciencia al tocar aquel fondo lábil.
Una nota de suicidio.
Una simple nota.
Un Si bemol, o un Fa menor, tal vez.
Con gran destreza se desliza hasta la garganta rasgada
Y se libera en un graznido débil.
El rostro pálido se refleja eternamente
En el espejo de fuego que se pinta sobre la mesa.
Yace ahí, un eterno Narciso.
Con sus ojos huecos contemplando la infinitud de la belleza.
Los vapores de su cuerpo pútrido
Tal vez despierten, algún día, la curiosidad de sus vecinos.
viernes, 7 de septiembre de 2012
Oda a mi ánima maldita.
Ánima lunar.
Cristal.
Sabor sempiterno,
Dolor infernal.
Te bebo,
Para probar mi espíritu.
Carne grisácea.
Mi cuerpo abandonado
a la inclemencia del tiempo.
Ánima lunar
Te bebo,
Para sucumbir.
Para no sentir.
Noche. El mayor de los excesos.
Mi rigor eterno.
Noche. Como te anhelo.
Te perdí pisada,
Pero aun te recuerdo
Dulce y trastornada.
Melancólica.
Ánima lunar.
Te escribo
Para recordarte.
Aun no es tarde para pintar.
Te veo en fotografías.
Ayeres, recuer...
Soles ponientes.
Lineas que guían
A los caminantes perplejos.
Tormenta inminente.
Ánima lunar.
En ti me refugio
De mi errante andar.
Extraño tu delirio,
Tus poesías inconclusas,
Tu infranqueable abismo.
Me invade el desvelo hoy,
Ánima lunar,
Y te encuentro cruel.
Te deseo, con mi sexo roto.
Con mi mente,
Subyugada a recordar
El sueño interrumpido
De mi niñez.
Me atormenta la duda.
La moral.
La enseñanza pura.
Cuantas noches de sangre.
Ánima lunar.
Nunca me abandonaste.
Me has perseguido
En tus sueños turbios,
Aunque no te recuerde.
A pesar de oír tu delirio.
Despierto con tu sabor amargo,
con la sed de tu noche.
Déjame habitarte,
Ánima lunar,
Conciente y disgregada.
Mi único amor.
Mi Ánima lunar.
Destilada y solitaria.
Cristal.
Sabor sempiterno,
Dolor infernal.
Te bebo,
Para probar mi espíritu.
Carne grisácea.
Mi cuerpo abandonado
a la inclemencia del tiempo.
Ánima lunar
Te bebo,
Para sucumbir.
Para no sentir.
Noche. El mayor de los excesos.
Mi rigor eterno.
Noche. Como te anhelo.
Te perdí pisada,
Pero aun te recuerdo
Dulce y trastornada.
Melancólica.
Ánima lunar.
Te escribo
Para recordarte.
Aun no es tarde para pintar.
Te veo en fotografías.
Ayeres, recuer...
Soles ponientes.
Lineas que guían
A los caminantes perplejos.
Tormenta inminente.
Ánima lunar.
En ti me refugio
De mi errante andar.
Extraño tu delirio,
Tus poesías inconclusas,
Tu infranqueable abismo.
Me invade el desvelo hoy,
Ánima lunar,
Y te encuentro cruel.
Te deseo, con mi sexo roto.
Con mi mente,
Subyugada a recordar
El sueño interrumpido
De mi niñez.
Me atormenta la duda.
La moral.
La enseñanza pura.
Cuantas noches de sangre.
Ánima lunar.
Nunca me abandonaste.
Me has perseguido
En tus sueños turbios,
Aunque no te recuerde.
A pesar de oír tu delirio.
Despierto con tu sabor amargo,
con la sed de tu noche.
Déjame habitarte,
Ánima lunar,
Conciente y disgregada.
Mi único amor.
Mi Ánima lunar.
Destilada y solitaria.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Impresiones personales.
Esto soy yo, fugándome en un papel.
Soy las líneas que me componen y me
delimitan.
Esto soy yo, intentando
traducirme inútilmente,
Escapando de mis pensamientos fríos.
Esto soy yo, jugando una última carta
Para ganarle al delirio de la humedad.
Esto es la tinta de mi ser,
Derramándose a través de mi
cuerpo hacia el papel.
Todo azarosamente elegido en el momento
correcto.
Esto soy yo, un cuerpo hinchado por
la putrefacción.
Y mientras estoy suspendida en el agua
turbia,
Dejando que mis pulmones se llenen,
Pienso en el último grito.
El grito expresionista.
Ahora, esto soy yo, un cuerpo que flota en
la laguna.
Con los ojos abiertos y comidos por los
peces.
Con los labios pálidos e
inamovibles.
Al final, esto soy yo.
Las líneas en el papel solo son líneas.
Un otro yo, distinto a ese que
yace ahí.
Esto que queda suspendido en el tiempo,
Soy yo, un yo posible de todos los yo.
Esto es el yo que mutará en las mentes
ajenas.
El yo que se trastoca frente a cada
lectura
de aquellos seres que no son yo.
Pero el yo en mi mente ha muerto;
Se ha disuelto en el agua turbia,
y en mi propia mirada vacía.
lunes, 30 de julio de 2012
Escrito Irrisorio
Hay una fiera tras mi sombra, que mutila mis pasos, mis intentos.
Hay unos dientes, tan afilados que desgarran la carne fresca.
Hay restos de carroña putrefacta que dejo tras de mi.
Avanzo sobre los restos de la fortuna despedazada.
Hay peces que saltan y se diluyen en el agua, porque los han hecho de arcilla.
Hay puentes quebrados en un lugar que nunca pude ver.
Porque nunca llego a la zona.
Hay susurros que paralizan.
Y un ente que te agarra el alma desde adentro,
Y si no te corres puede deborartela.
Hay prensas que comprimen las ideas en .zip
Hay letras que reemplazan todos mi gritos y mis silencios.
Pero nunca llego a la zona.
Hay cosas que no podrás tocar jamas.
Cuerdas que no atan y se retuercen por su inutilidad.
Hay una luna de cartón. Y el sol de frente,
Juzgando y cegando a los disidentes.
Hay miles de destellos que mueren en el instante.
Y yo nunca llego a la zona.
La fiera acecha, pero nunca ataca.
Paraliza y demora, no ataca.
Nunca ataca. Nunca ataca
Los dientes se clavan y desgarran.
Pero no sangra. Nada sangra.
Nunca va a sangrar.
Y las volutas de humo que quedan suspendidas en el aire,
ahí están. Al igual que las palabras fútiles de otros tiempos.
Tal vez nunca llegue a la zona.
Hay unos dientes, tan afilados que desgarran la carne fresca.
Hay restos de carroña putrefacta que dejo tras de mi.
Avanzo sobre los restos de la fortuna despedazada.
Hay peces que saltan y se diluyen en el agua, porque los han hecho de arcilla.
Hay puentes quebrados en un lugar que nunca pude ver.
Porque nunca llego a la zona.
Hay susurros que paralizan.
Y un ente que te agarra el alma desde adentro,
Y si no te corres puede deborartela.
Hay prensas que comprimen las ideas en .zip
Hay letras que reemplazan todos mi gritos y mis silencios.
Pero nunca llego a la zona.
Hay cosas que no podrás tocar jamas.
Cuerdas que no atan y se retuercen por su inutilidad.
Hay una luna de cartón. Y el sol de frente,
Juzgando y cegando a los disidentes.
Hay miles de destellos que mueren en el instante.
Y yo nunca llego a la zona.
La fiera acecha, pero nunca ataca.
Paraliza y demora, no ataca.
Nunca ataca. Nunca ataca
Los dientes se clavan y desgarran.
Pero no sangra. Nada sangra.
Nunca va a sangrar.
Y las volutas de humo que quedan suspendidas en el aire,
ahí están. Al igual que las palabras fútiles de otros tiempos.
Tal vez nunca llegue a la zona.
viernes, 22 de junio de 2012
insano nocturno de un insano noctambulo.
Me... mi... yo... mi misma...
mio... de mi... a mi...
de mi desvelo...
de mi incapacidad.
De mi estaticidad infranqueable.
a mi mirada demente y pueril...
mi yo envase vacío de mi.
hacia mis palabras fútiles.
No doy.me quedo.me permanezco.quieta.
Mi, perra dócil y fiel a vos.
A mi.
De yo.
de nada... de noche.
De bruma espeza nublando cuerpo.
de piel corrupta por el tiempo.
Mi vos. mi todos. mi ojoomnipresente.
atento, lúcido. de mis sombras inquietas.
mis acordes rotos y los otros.
El vos de allá. Los vos de allá.
de acá, de mi.
mio... de mi... a mi...
de mi desvelo...
de mi incapacidad.
De mi estaticidad infranqueable.
a mi mirada demente y pueril...
mi yo envase vacío de mi.
hacia mis palabras fútiles.
No doy.me quedo.me permanezco.quieta.
Mi, perra dócil y fiel a vos.
A mi.
De yo.
de nada... de noche.
De bruma espeza nublando cuerpo.
de piel corrupta por el tiempo.
Mi vos. mi todos. mi ojo
atento, lúcido. de mis sombras inquietas.
mis acordes rotos y los otros.
El vos de allá. Los vos de allá.
de acá, de mi.
Y todo lo demás que hay afuera
de esta gran coraza rugosa y méndiga todo lo que mi ojo no llega a
ver todo lo que mis manos no alcanzan y jamás tocaran todo lo inefable que se esconde en las pupilas de los muchos vos que hay allá tan lejos en la línea horizontal tan cerca del sol todo lo que no soy y me construye toda la superficie que no habito y el aire que no surco porque no soy etérea ni
volátil el eterno devenir en
bicho kafkiano todos los pensamientos que no tengo todas estas palabras que no me pertenecen.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Vomito verborrágico de una crónica acabada.
"I'll make my getaway
Time on my own
Search for a better way
To find my way home to your smile"
David Gilmour
Me fui hace tiempo de mi sonrisa falsamente dibujada.
Me fui de mis ojos.
Deje dos cuencas vacías donde se acumula algo inefable.
Las palabras brotan y se desvanecen en un segundo.
Me condene a lo efímero. Condene mis huesos.
Fui polvo y me fui. Y me hice esperar.
En mis mejillas se acumularon atardeceres.
La cálida luz otoñal da un brillo de viveza a las cuecas vacías.
se ha acumulado agua y me ha arrastrado.
Me llevo lejos, me deje llevar y no había nadie ahí.
Mis palabras se volvieron estériles con el paso del tiempo.
O con su completa detención.
Caí como hoja seca, caí y me hice esperar.
Divague por mundos alternos,
paradigmas desconocidos de la frivolidad.
Vague, vague, quise llegar...
Fui impotente, fui frígida y virginal.
Trunque mi sexo, mi piel, mi aliento.
Entre en descomposición, mi cuerpo se corrompió.
Fui tragada por Ceres, por Cronos, por Eros,
Y recibida por Gea en su vientre maternal.
Y por ultima vez me hice esperar...
Los gusanos comieron mi carne pútrida,
Y una ultima exhalación surgió de mi vientre...
La sonrisa ahora se hace eterna en mis labios,
ya no aquella mueca disonante e irónica.
Ya no... ya nadie espera...
Hoy todavía es hoy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)