La soledad es algo ineludible, la ilusión de no estar solos la generamos nosotros cuando armamos vínculos humanos fuertes. Pero acaso estos vínculos fuertes pueden también ser ilusorios. Un hombre y una mujer cualquiera, en un lugar del mundo cualquiera, en una situación de precariedad absoluta. La debilidad es algo general en el entorno y en ellos, casi pareciera como si todo estuviese estancado, como si existiera solo un movimiento aparente.
Su relación es una mera excusa para aplacar su vacio, los vínculos están rotos, pero forzados a seguir funcionando. La comunicación es algo imposible entre ellos, pero el miedo a la soledad, al vacio absoluto es más fuerte y los hace permanecer juntos. La lluvia arrecia por momentos, como si en ella muchas voces se superpusieran, en su disminución es como un arrullo, el silencio también es vacio, también es soledad, cualquier sonido es bienvenido en este mundo de los amantes huecos.
Ella habla como la lluvia, arrulla, con voz casi maternal, alivia la soledad del hombre, simplemente por emitir sonido, todo calma por un instante.
Beben agua, se purifican, intentan renovarse, renovar el vínculo, la relación, el momento, cortar el deja-vu, pero el vacio demasiado arraigado. Como a las raíces de una planta, el agua solo sirve para alimentar la situación, todo crece mientras pasa el tiempo.
Afuera el mundo sigue, los niños crecen, el agua fluye y una nueva música marca tiempos distorsionados, polirritmicos.
sábado, 16 de abril de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
Aquel Hombre...
Ahí viene el hombre, sobreviviendo,
surcando grandes lenguas de fuego,
caminando entre a las esquirlas de la vida.
Viene sembrando un mañana,
dejando huella y legado.
Ahí está el hombre, camina sereno,
con su mirada tosca de ver tristezas,
lo atraviesa un halo de esperanza,
el brillo de haber vivido...
Lo veo al hombre, sentado frente a mí,
con sus historias de fantasía real,
con sus hermosos consuelos.
Allá va el hombre, corriendo hacia su deber,
dejando su cuerpo y su alma entre las llamas,
nublando su vista con el humo negro,
abrazándose a la vida...
desprendiéndose tristemente de ella...
aceptando que hasta ahí llega su labor...
Me mira el hombre a los ojos,
"No sirve de nada sufrir,
uno tiene que hacer lo que pueda por ayudar"
Que impenetrable me había parecido el hombre
en algún otro momento de mi vida...
Allá va el hombre, muchos pasos adelante,
abriendo camino... no lo pierdo de vista,
todavía es guía de estos senderos...
Tal vez el no lo sabe, pero mucha gente detrás
viene siguiendo sus fuertes pasos...
surcando grandes lenguas de fuego,
caminando entre a las esquirlas de la vida.
Viene sembrando un mañana,
dejando huella y legado.
Ahí está el hombre, camina sereno,
con su mirada tosca de ver tristezas,
lo atraviesa un halo de esperanza,
el brillo de haber vivido...
Lo veo al hombre, sentado frente a mí,
con sus historias de fantasía real,
con sus hermosos consuelos.
Allá va el hombre, corriendo hacia su deber,
dejando su cuerpo y su alma entre las llamas,
nublando su vista con el humo negro,
abrazándose a la vida...
desprendiéndose tristemente de ella...
aceptando que hasta ahí llega su labor...
Me mira el hombre a los ojos,
"No sirve de nada sufrir,
uno tiene que hacer lo que pueda por ayudar"
Que impenetrable me había parecido el hombre
en algún otro momento de mi vida...
Allá va el hombre, muchos pasos adelante,
abriendo camino... no lo pierdo de vista,
todavía es guía de estos senderos...
Tal vez el no lo sabe, pero mucha gente detrás
viene siguiendo sus fuertes pasos...
domingo, 16 de enero de 2011
Lugubre rudimentario
Nubes de sal, eclipse inevitable... Toda la tierra devastada, toda la vida contenida. Dando paso a un nuevo orden, algunas notas todavía zumban en mis oídos y huelen a tierra mojada, a lluvia de verano, a otoño disecado en la página de algún libro...
Un sueño olvidado, enmohecido, en una vieja habitación... El mismo cigarrillo a medio terminar. Un grito desgarrador pidiendo ayuda desde un agujero abierto en el cielo de sus ojos, todo queriendo resurgir desde la nada... hacia la nada...
De pronto el estremecimiento por el roce tibio de una piel nunca olvidada, sentimiento azul, azul opaco y calido... blando. No resiste y calla, en este nuevo mundo ya no existen las miradas, la ceguera es universal para los que no quieren ser.
De la nada se reconstruyen nuevas ciudades y nuevos muros, también puertas... pero ya no existe la comunicación, todos son mudos en esta nueva era.
Sonidos extravagantes, inquietantes, que intentan decir algo... con sabor a menta y te, con un dulzor agrio, solo que ya no existe la atención, de que sirve algo semejante, todos serán sordos... están cansados de oír mentiras rotas...
Tan solo quedan algunos sentidos, los incorruptibles, quien podría arrebatarles la sensación del calor de su propio cuerpo, o el gusto de sus pensamientos, de su alma... Ese será el castigo mayor, todos solos... Y una luna impoluta con lágrimas de sal presenciara el final...
Un sueño olvidado, enmohecido, en una vieja habitación... El mismo cigarrillo a medio terminar. Un grito desgarrador pidiendo ayuda desde un agujero abierto en el cielo de sus ojos, todo queriendo resurgir desde la nada... hacia la nada...
De pronto el estremecimiento por el roce tibio de una piel nunca olvidada, sentimiento azul, azul opaco y calido... blando. No resiste y calla, en este nuevo mundo ya no existen las miradas, la ceguera es universal para los que no quieren ser.
De la nada se reconstruyen nuevas ciudades y nuevos muros, también puertas... pero ya no existe la comunicación, todos son mudos en esta nueva era.
Sonidos extravagantes, inquietantes, que intentan decir algo... con sabor a menta y te, con un dulzor agrio, solo que ya no existe la atención, de que sirve algo semejante, todos serán sordos... están cansados de oír mentiras rotas...
Tan solo quedan algunos sentidos, los incorruptibles, quien podría arrebatarles la sensación del calor de su propio cuerpo, o el gusto de sus pensamientos, de su alma... Ese será el castigo mayor, todos solos... Y una luna impoluta con lágrimas de sal presenciara el final...
martes, 26 de octubre de 2010
Los niños que escriben en mi cielo
Esos rostros son la alegría eterna del mundo gris... Son miles de otoños sobrevolando mis recuerdos.
Son mis sueños futuros y los del mundo en pie... Gestadores de pensamiento y nuevas realidades inconclusas. Plumas de la fantasía. Ángeles del mañana, de mis días, guardas de mi porvenir.
Brillantes perlas del sol que caen y recaen sobre la realidad inaudita.
Ventanas abiertas, mentes tranquilas, huellas en el barro, camino inexplorado, portadores del porvenir.
Cielo todo entero, lienzo puro y arte concreto.
Preludios del viaje, manos de artesanos y deditos de pan.
Elixir para el alma, enfrascados en todos los tamaños…
La palabra justa y el abrazo a tiempo, los pies firmes. Pupilas de agua sincera, llanto de mi alma que se regocija.
Mi eterno descanso en sus bracitos, en sus brazos de hombre...
Guerreros inmensos de la vida, eternos niños a mis ojos... hombres probablemente aunque no quiera...
Amor eterno e incalculable. Orgullos míos.
Luciérnagas, pequeños duendes guardianes del jardín.
Autores de mis sueños, generadores de ilusiones y esperanza.
Amor puro y completo...
Cada uno por su lado y todos juntos...
Luz...
Luz...
Epifanía...
Son mis sueños futuros y los del mundo en pie... Gestadores de pensamiento y nuevas realidades inconclusas. Plumas de la fantasía. Ángeles del mañana, de mis días, guardas de mi porvenir.
Brillantes perlas del sol que caen y recaen sobre la realidad inaudita.
Ventanas abiertas, mentes tranquilas, huellas en el barro, camino inexplorado, portadores del porvenir.
Cielo todo entero, lienzo puro y arte concreto.
Preludios del viaje, manos de artesanos y deditos de pan.
Elixir para el alma, enfrascados en todos los tamaños…
La palabra justa y el abrazo a tiempo, los pies firmes. Pupilas de agua sincera, llanto de mi alma que se regocija.
Mi eterno descanso en sus bracitos, en sus brazos de hombre...
Guerreros inmensos de la vida, eternos niños a mis ojos... hombres probablemente aunque no quiera...
Amor eterno e incalculable. Orgullos míos.
Luciérnagas, pequeños duendes guardianes del jardín.
Autores de mis sueños, generadores de ilusiones y esperanza.
Amor puro y completo...
Cada uno por su lado y todos juntos...
Luz...
Luz...
Epifanía...
viernes, 17 de septiembre de 2010
Sobre un hombre que quiso ser sombra y papel
ESCUCHECE CONJUNTAMENTE "LO QUE DICE LA LLUVIA" - SERU GIRAN
Por si no lo tienen a mano http://www.youtube.com/watch?v=K2_D9hT3Fic
A veces
caminaba por la calle, a veces no. Nunca supo muy bien donde quedaban el fin de
sus extremidades. Todo lo que hacía, lo hacía con un augurio de final… como si
supiese…
Sus certezas duran lo que dura el plenilunio. Vive buscando
nuevos soles, pero qué más da si su noche se hace eterna en sus pies que siguen
ahí…
Un otoño descarado lo sorprendió en medio de abril, y
rápidamente dejo atrás aquel solsticio de verano, cayó en un letargo. Y solo él
sabe que nada de esto es real, pero a veces los sabores, a veces… pareciera
que…
Solo apariencias, mira y no ve el infinito. Quiso mimetizarse
con aquel frio que se colaba por debajo de las faldas de las mujeres que no ve
caminar junto a él… quisiera perecer ahora, ser parte de la tierra que lastima
sus pasos, pero en sí, él es perenne, su alma y lo que lleva dentro también.
Se verá recaer mil veces en el centro mismo de la vida, y
sentirá (creerá sentir) los aromas más dulces que le recordaran con cierto
ofuscamiento el seno de su primera madre.
Cuando descubra que su pelo comienza a sucumbir a la
gravedad de la situación, vera dos estrellas fugaces que desviaran su atención
y seguirá caminando sin volver a recordar el tema… espera llegar pronto a un
lugar que no conoce…
En una de sus tantas noches caminadas, un vaticinio penetro
en su mente subyugada [Estoy en algún lugar donde debo estar]
Las candilejas del teatro de la muerte lo encandilaron, dio
un último paso dentro de la negrura… Comprendió
que era un personaje muerto dentro de alguien esperando salir a la luz de la
escena para intentar reconstruir, con su difuminada memoria, lo que había sido
alguna vez su vida… [Kantor no podría haber estado más acertado] pensó para sí,
casi sin darse cuenta. [Todos somos un poco como eso…]Que inútiles nuestros
cuerpos yertos en esta irrealidad que caminamos incesantemente.
Finalmente siempre fui lo que viví buscando y mi vida acaba
sin ser más que la sombra y el papel dentro de otra sombra más obscura…
martes, 7 de septiembre de 2010
Titulado Indefinido
Nunca había notado cuanto me entristece el olor del café… y verte ahí recostado sin decir nada. No había notado lo triste que es tu silencio, últimamente creo que todos callan… esa debe de ser nuestra verdad, el no decir nada, cuanto grito inútil, cuanta palabra vacia… Pero el café… que tristeza, la cucharita que se hunde y una triste cucharada de azúcar, que amargura.
Algunas mañana son tan aparentemente felices, pero de pronto uno puede descubrir dos agujas de tejer abandonadas, la música sola y empolvada en un rincón… y sin detenerse a pensar en la tristeza que encierran esos objetos traga el café y sale… va hacia la nada.
Pero tenes esa mania de seguir ahí de espaldas sin decir nada, porque no sabes que decir… ¿y acaso pensas en lo triste de tus palabras que van por dentro? Y te es tan dolorosamente fácil dormirte como un niño como si nada, guardándote todas esas palabras y dejándome esa tristeza que sobrevuela el aire y se cuela en el olor de mi café caliente…
Yo creo que nadie puede hablarme hoy, es como si todos fueran sordos a mi alma, por eso no pueden contestarle…
Sentiste que triste es prender otro cigarrillo sin otra cosa que hacer que darle vueltas a la cabeza… que inútil… matamos un cigarrillo atrás de otro sin darle la minima importancia… que hastio.
Que sordo es el silencio también, y de golpe dejo de oir y escucho las manitos del reloj en el pasillo que sigue corriendo… Y yo, y mi alma detenidas aca en una tristeza de agua tibia, con las manos frias… Ahora vos estas solo y yo también, tal vez ayer estábamos igual de solos pero abrazados… Quizás compartíamos la soledad, pero no. Yo se que era mas que eso, que duras que son nuestras almas, y la verdad de todo esto es que te extraño tanto…
Viste que te come la tristeza cuando estas solo. Tengo ganas de fumar, pero sospecho que no ayuda en nada, tengo ganas de escribir pero da igual… de todas formas nadie me ve, nadie me lee, todos sordos… todos tontos y locos… yo también y vos incluido.
Me voy a somatizar en un sueño etílico, y mañana me voy a levantar triste nuevamente para seguir haciendo lo que debo, pero el café se quedara en su taza lugubre, y las agujas de tejer, y la música, todo seguirá llenándose de polvo, como nosotros.
Algunas mañana son tan aparentemente felices, pero de pronto uno puede descubrir dos agujas de tejer abandonadas, la música sola y empolvada en un rincón… y sin detenerse a pensar en la tristeza que encierran esos objetos traga el café y sale… va hacia la nada.
Pero tenes esa mania de seguir ahí de espaldas sin decir nada, porque no sabes que decir… ¿y acaso pensas en lo triste de tus palabras que van por dentro? Y te es tan dolorosamente fácil dormirte como un niño como si nada, guardándote todas esas palabras y dejándome esa tristeza que sobrevuela el aire y se cuela en el olor de mi café caliente…
Yo creo que nadie puede hablarme hoy, es como si todos fueran sordos a mi alma, por eso no pueden contestarle…
Sentiste que triste es prender otro cigarrillo sin otra cosa que hacer que darle vueltas a la cabeza… que inútil… matamos un cigarrillo atrás de otro sin darle la minima importancia… que hastio.
Que sordo es el silencio también, y de golpe dejo de oir y escucho las manitos del reloj en el pasillo que sigue corriendo… Y yo, y mi alma detenidas aca en una tristeza de agua tibia, con las manos frias… Ahora vos estas solo y yo también, tal vez ayer estábamos igual de solos pero abrazados… Quizás compartíamos la soledad, pero no. Yo se que era mas que eso, que duras que son nuestras almas, y la verdad de todo esto es que te extraño tanto…
Viste que te come la tristeza cuando estas solo. Tengo ganas de fumar, pero sospecho que no ayuda en nada, tengo ganas de escribir pero da igual… de todas formas nadie me ve, nadie me lee, todos sordos… todos tontos y locos… yo también y vos incluido.
Me voy a somatizar en un sueño etílico, y mañana me voy a levantar triste nuevamente para seguir haciendo lo que debo, pero el café se quedara en su taza lugubre, y las agujas de tejer, y la música, todo seguirá llenándose de polvo, como nosotros.
sábado, 21 de agosto de 2010
.....Ciclico indefinido..
Criaturas sin vida que se levantan tiernamente.
una luz de vida cae desde un agujero en la
tierra.
comienzan a comunicarse sin entender el
valor del silencio... cuanto dolor invadira
sus tiernas mentes que desconocen la mentira de este
cielo... algunas gotas de lluvia refrescan sus
ojos tristes. la carne comienza
a sucumbir lentamente y todo se anuda a la vida
los cuerpos se caen en la tormenta y
la vida entera desaparece..........
una luz de vida cae desde un agujero en la
tierra.
comienzan a comunicarse sin entender el
valor del silencio... cuanto dolor invadira
sus tiernas mentes que desconocen la mentira de este
cielo... algunas gotas de lluvia refrescan sus
ojos tristes. la carne comienza
a sucumbir lentamente y todo se anuda a la vida
los cuerpos se caen en la tormenta y
la vida entera desaparece..........
Suscribirse a:
Entradas (Atom)